Estamos hoy aquí porque rechazamos la narrativa colonial que presenta el 12 de octubre como un día de «unidad» o «hispanidad». Señalamos que para los pueblos originarios del Sur Global esta fecha recuerda el inicio del despojo, el genocidio y la esclavitud, borrando culturas y conocimientos milenarios y despojando a pueblos y comunidades de toda humanidad.

Por tanto esta fecha no constituye una celebración, sino un llamado a ceder privilegios y abandonar la “neutralidad” porque los silencios son cómplices.
Nos concentramos como un acto de resistencia anticolonial porque lo que comenzó hace más de 500 años no es un historia cerrada,: continúa en la ocupación, expolio y genocidio de territorios y pueblos como Palestina, el Congo o Súdan. Las heridas del colonialismo siguen abiertas y la resistencia de las comunidades del Sur sigue presente en las calles de Ecuador, Perú, Paraguay, Argentina,Marruecos…allí donde la gente vuelve a levantarse contra el colonialismo que precariza y criminaliza la vida de comunidades campesinas, indígenas ,afrodescendientes y populares.
Honramos también la digna lucha del pueblo palestino que resiste al asedio y exterminio sistemático perpetrado por parte del estado ilegitimo sionista de Israel desde hace mas de 75 años, con la complicidad de los estados occidentale y los medios que transmiten a diario la masacre de nuestros hermanos y hermanas, mientras la sociedad global lo normaliza. VIVA PALESTINA LIBRE!!. VIVA PALESTINA LLIURE!!
El orden colonial no ha desaparecido: se ha reconfigurado en formas contemporáneas. La supremacía blanca sigue estructurando las jerarquías raciales que sostienen el bienestar de la Europa fortaleza, a costa de las vidas migrantes y racializadas. Los incendios, las DANAs y
otras catástrofes no son “naturales”: son consecuencias directas de un modelo extractivista, racista y colonial que pone el capital por encima de la vida. Mientras tanto, las fronteras se refuerzan como dispositivos de muerte. Las necropolíticas de Occidente han acabado con la vida de 10.457 personas migrantes sólo durante 2024. A esto se suman políticas de deportación y violencias racistas que se presentan falsamente como medidas de “seguridad”, mientras legitiman y profundizan la desigualdad global.
El auge de la extrema derecha se ha convertido ya en políticas públicas que alimentan el racismo institucional y perpetúan las violencias contra las personas migrantes. Lo vemos en casos como Torrepacheco, Aldaya, Hortaleza, Turis donde la persecución a nuestras comunidades ha tomado la forma de atentados racistas.
En Valencia ya no solo se vulnera el acceso al padrón sino que se despoja del mismo de manera premeditada a quienes más les cuesta conseguirlo. Mientras se vulnera de manera sistemática el acceso a los servicios sociales, invisibilizando las necesidades de las personas migrantes y agudizando su exclusión. La falta de voluntad de las instituciones y de amplios sectores sociales para cuestionar el privilegio blanco muestra la profundidad del racismo estructural. Un verdadero compromiso anticolonial exige reconocer ese privilegio, asumir responsabilidades y actuar en consecuencia.
Frente a la decisión de la Generalitat de celebrar tres días la Hispanidad —una exaltación del privilegio blanco y del colonialismo, —, las organizaciones de personas migrantes y aliadas respondemos con memoria, dignidad y lucha.
La hispanidad no tiene que ser un orgullo para nadie : es un legado de colonialismo y mestizaje forzado que borró nuestras identidades. Nos quieren para el folclore, pero nos niegan derechos. Nos celebran en las calles con música y fiesta, pero nos castigan en centros de salud ,servicios sociales , bancos y comisarías.
Nos dicen que pertenecemos, pero nos excluyen con paradas por perfil racial, con racismo cotidiano y con una ley de extranjería que destruye nuestras vidas.
No somos decoración. Somos personas. Estamos aquí, trabajamos, cuidamos y sostenemos esta sociedad.
Por eso exigimos: • Regularización inmediata de todas las personas migrantes. • Una ley integral contra el racismo ya. • Embargo real de armas a Israel.
No pedimos favores: reclamamos justicia.
Porque no hay nada que celebrar en un genocidio que aún no ha terminado.